1a Tesalonicenses 5:21-22 TLA

Pónganlo todo a prueba, pero quédense nada más con lo bueno, y rechacen todo lo malo. 1a Tesalonicenses 5:21-22 TLA

Educando Lideres

Esto lo encontre en la pagina de la Unam de mexico y lo lei y me parecio muy intersante para educadores cristianos tambien

 

EDUCANDO LIDERES


La madurez se define como la habilidad y disposición de las personas para aceptar la responsabilidad de dirigir su propio comportamiento.

Un elemento con el que debe de contar un buen líder y que lo distingue de los demás. Nos hemos dado cuenta que a lo largo del tiempo y en especial hoy por hoy se requieren de buenos lideres para sacar adelante las familias, las organizaciones, las empresas, las instituciones, los países es decir, el mundo en general.

Sin embargo, cabe preguntarse ¿Realmente las personas adultas somos maduras? ¿La educación recibida en la niñez nos ha facilitado el camino para llegar a la maduración?
Sabemos que conforme vamos creciendo vamos formando nuestra propia personalidad gracias a las vivencias y aprendizaje que vamos adquiriendo; para ello debemos recordar que el aprendizaje significativo es de gran importancia para estos aspectos ya que con éste se asimilan las vivencias, conceptos y conocimientos siempre implicando con ello un sentido afectivo. Siendo la infancia la etapa de desarrollo más significativa para los seres humanos.

Si bien es cierto que es de suma importancia contar con líderes, también es cierto que no todos lo pueden ser, puesto que para que alguien sea líder debe de contar con seguidores.

En la escuela ya se comienzan a identificar líderes potenciales, niños que ya sobresalen del grupo y que además pueden y tienen cierto tipo de influencia sobre sus demás compañeros y que incluso, tal vez tengan una influencia mayor que la del líder formal que en este caso es el profesor. Estos “niños líderes” deben de ser encauzados positivamente por sus padres y maestros ya que cuentan con un gran potencial que si se desarrolla de manera adecuada, se podrán arrojar resultados sumamente favorables tanto para sus familias como la sociedad en sí, porque serán personas maduras capaces de lograr los objetivos que se planteen.

Pero todo ello dependerá del liderazgo y ejemplo que utilicen los padres y/o profesores y es que dependiendo del estilo de dirección con los que sean dirigidos será el resultado que se espere obtener. Como ejemplo; si a un niño no se le permite un desarrollo integral, lo único que se obtendrá es un “niño de su mamá” o una “niña de su papá” y aun cuando ellos crezcan y cronológicamente sean adultos dependerán de sus padres para tomar decisiones; situación nada favorable para ellos mismos. En este caso no se daría un aprendizaje significativo sino que por el contrario, se bloquea y obstaculiza al niño evitando la obtención de la madurez necesaria para su desarrollo como persona y ser humano.

El nivel de los estudiantes (voluntad y capacidad para dirigir su propio aprendizaje y lograr sus propios incentivos) se ha ido desarrollando mediante un desplazamiento sistemático en el estilo de la enseñanza, es decir, que ha llevado un proceso por el cual el individuo o estudiante va encontrando un sentido a los conceptos y conocimientos adquiridos en donde el maestro apoya al estudiante pero le da la libertad de expresar sus propios juicios para que con ello vaya formando su propio criterio, permitiendo lograr la individualización de la enseñanza y la libertad máxima del estudiante.

Claro que para que este proceso se desarrolle de la mejor manera se deben de contar con el apoyo y respaldo de una educación similar en casa y con ello el individuo no sólo aplicará esto en la escuela sino en su vida diaria. Lo que se pretende es que los estudiantes inicien su propia estructura de aprendizaje y el maestro participe únicamente a solicitud del alumno.

Para el estudiante inmaduro que carece de la motivación y la capacidad necesaria para dirigir su propio programa de trabajo este estilo implica un comportamiento de relación y tarea, pero sabemos que esto puede llegar a ser contraproducente si lo que buscamos es obtener un aprendizaje significativo, ya que puede fomentar la inmadurez y se corre el riesgo de que el estudiante conciba esto como un comportamiento permisivo.


Es aquí en donde los padres y profesores debemos de aplicar un liderazgo positivo también conocido como liderazgo situacional que no es otra cosa que el ser empáticos con los alumnos para poder encontrar la forma de motivarlos para aprender.

Como podemos ver, todo lo anterior es un aspecto muy sensible y delicado dentro del ámbito de la educación pero es de vital importancia que se aplique en el educando ya que gracias a esta forma de aprendizaje podremos obtener y desarrollar lideres positivos para las familias, sociedades, organizaciones y todos aquellos aspectos que formen parte de una nación. Serán íntegros, cabales, responsables, capaces, predictibles, en una palabra serán seres maduros que promuevan familias, organizaciones y naciones maduras que harán del mundo un lugar mejor para vivir y desarrollarse.

Yahel Barragán

Maestra y Comunicóloga

yahelde@yahoo.com
 
 

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