1a Tesalonicenses 5:21-22 TLA

Pónganlo todo a prueba, pero quédense nada más con lo bueno, y rechacen todo lo malo. 1a Tesalonicenses 5:21-22 TLA

Fabricando un padre - Teatro

 Autor Desconocido


 Personajes:
  • Narrador, 
  • 2 Ángeles, 
  • Maestro.

Ecenografia:
Se adapta un taller de carpinteria.



VOZ
En el taller más extraño y sublime conocido, se reunieron los grandes arquitectos, los afamados carpinteros y los mejores obreros celestiales que debían fabricar al padre perfecto:
Ángel 1- “Debe ser fuerte”, comentó uno.

Ángel 2- “También, debe ser dulce”, comentó otro experto.

Ángel 1- “Debe tener firmeza y mansedumbre; tiene que saber dar buenos consejos”.

Ángel 2- “Debe ser justo en momentos decisivos; alegre y comprensivo en los momentos tiernos”.

Ángel 1- “¿Cómo es posible, poner tal cantidad de cosas en un solo cuerpo?.”

Ángel 2- “Es fácil. Solo tenemos que crear un hombre con la fuerza del hierro y que tenga corazón de caramelo”.

Narrador: Todos rieron ante la ocurrencia y se escuchó una voz: era el Maestro, dueño del taller del cielo:

Maestro- “Veo que al fin comienzan, “No es fácil la tarea, es cierto, pero no es imposible si ponen interés y amor en ello”.

Narrador: Y tomando en sus manos un puñado de tierra, comenzó a darle forma.

Ángel 1- “¿Tierra?” – (preguntó sorprendido )

Ángel 2- “¡Pensé que lo fabricaríamos de mármol, o marfil, o piedras preciosas!”.

Maestro - “Este material es necesario para que sea humilde”

Narrador: Y extendiendo su mano sacó oro de las estrellas y lo añadió a la masa.

Maestro: “Esto es para que en las pruebas brille y se mantenga firme”.

Narrador: Agregó a todo aquello, amor, sabiduría. Le dio forma, le sopló de su aliento y cobró vida, pero…

Ángel 1: faltaba algo, pues en su pecho le quedaba un hueco.

Ángel 2- “¿Y qué pondrás ahí?” -

Maestro: Y abriendo su propio pecho, y ante los ojos asombrados de lo Ángeles, sacó su corazón, le arrancó un pedazo y lo puso en el centro de aquel hueco. Dos lágrimas salieron de sus ojos mientras volvía a su lugar su corazón ensangrentado.

Los dos Ángeles: - “¿Porqué has hecho tal cosa?”

Narrador: Y aún sangrando, le contestó el Maestro:

Maestro: - “Esto hará que me busque en momentos de angustia, que sea justo y recto, que perdone y corrija con paciencia y, sobre todo, que esté dispuesto aún al sacrificio por los suyos y que dirija a sus hijos con su ejemplo, porque al final de su largo trabajo, cuando haya terminado su tarea de padre allá en la tierra, regresará hasta mí. Y satisfecho por su buena labor, yo le daré un lugar aquí en mi reino”.

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