1a Tesalonicenses 5:21-22 TLA

Pónganlo todo a prueba, pero quédense nada más con lo bueno, y rechacen todo lo malo. 1a Tesalonicenses 5:21-22 TLA

Ayudas en el culto de niños (PDF) - Silvia Saini de Verdún

AYUDAS EN EL CULTO DE NIÑOS

“…hombres muy eficaces en la obra del ministerio en la casa de Dios” (1º Crónicas 9:13)

Encontramos que había hombres que trabajaban en la casa de Dios. Esto era considerado un ministerio, y además tenían una cualidad sorprendente.. la palabra eficaz significa: “ que produce el efecto esperado” .
La tarea, la función que realizaban estos hombres resultaba como se esperaba fuera.
Estamos desarrollando o tratando de llevar adelante un ministerio en la presencia de Dios. Hablamos de un ministerio espiritual ya que nuestro objetivo es que el corazón del niño se acerque más a Dios, le conozca, etc.
Por lo tanto, Dios espera de nosotros que no sólo hagamos una “buena” tarea o cumplamos “bien” su propósito; sino que seamos eficaces.
Sea nuestra oración de cada día: “Señor esto lo quiero llevar adelante con la plena certeza de que mi trabajo está volviendo a Ti, cumpliendo tu deseo”

1- ¿QUÉ NECESITA EXPERIMENTAR EL NIÑO EN EL TIEMPO DE ALABANZAS?
El tiempo que dedicamos a dar nuestras alabanzas a Dios, debe ser una experiencia feliz para el niño. Ya por naturaleza a él le gusta cantar, moverse… pero no debe quedar allí nuestra enseñanza. Debemos llevarlo a que disfrute con todo su ser, espíritu, alma y cuerpo de este tiempo. Tiene que disfrutar en su interior de algo que trasciende lo natural, distinto de cantar y moverse al ritmo de otras canciones. Esto es un acto espiritual.
A) El niño necesita sentir la cercanía de Jesús. Cuando esto sucede el niño experimenta
consecuencias directas en su corazón:
• Libertad
• Descanso
• Sed de Dios
• Gozo
• Confianza
• Compromiso con
Dios
• Paz
• Seguridad
• Transformación
• Quietud interior
B) Si le damos lugar al Señor en el culto, el niño sentirá deseos de acercarse a El, y lo hará por medio
de:
• Canciones
• Adoración
• Alabanzas
• Oración
Además sentirá deseos y la necesidad de mostrar su corazón a Jesús.
C) El tiempo de alabanzas debe ser ese lugar y ese momento; cuyo objetivo es acercarse a Jesús y
sentirlo cerca; donde el niño encuentre espacio para:
• La expectativa: lo que trae como ofrenda es real y es importante
• La expresión corporal: suelta emociones, se expresa a sí mismo
• El movimiento: libera tensiones. Hay un propósito en ese movimiento: glorificar a Dios
• La voz: Jesús lo está escuchando
• La libertad sin imposiciones: disfruta el preparar la ofrenda, el entregar esa ofrenda al Señor y
el ser bendecido.
Consideremos cuan diferente es:
- proveerles entretenimiento disfrazado de alabanza
- darles canciones y música pasando sólo un tiempo y sintiendo que sólo gastaron energía
- volcar nuestro anhelo y nuestra comisión de dar alabanzas a Dios-por medio de música y
canciones-quedando los niños fuera.
Recordemos que el niño debe llevarse del culto todo lo que no puede y de hecho no experimenta fuera de él. El culto debe ser para el niño un momento de paz, de sosiego, de libertad, de felicidad.

2- ¿CÓMO LLEGA EL NIÑO AL TIEMPO DE ALABANZAS?
Por lo general el niño llega envuelto por diferentes factores:
o Su mente con pensamientos varios
o Sus ojos con imágenes ni productivas ni deseadas
o Sus oídos escuchando críticas, mentiras, etc.
o Su corazón experimentando inseguridades, temores, dudas, confusión, desilusiones,
frustraciones, diferentes emociones, etc.
Cada niño llega con su entorno particular, sus vivencias familiares, y con un enemigo rodeándole queriendo robar la bendición de Dios.
Entonces nos encontramos con niños:
o Cargados
o Con presiones
o Inquietos
o De familias rotas, desgarradas
o Descreídos
o Conocedores de todo lo que hay que
o De familias creyentes
hacer
o De familias modelo
Necesitamos ayudar al niño a lanzarse en los brazos del Señor y dejar que El lo remonte alto. En medio de las alabanzas esas vendas que lo atan irán cayendo.
Tendremos entonces niños que experimentan la cercanía y el poder de la presencia de Dios.

Ayudando a que esas vendas caigan en cada tiempo de alabanzas
a) Somos la oportunidad de un niño. Ya sea como músico, como guía/director o como maestro.
Somos la oportunidad de un niño (al ser instrumentos en las manos del Señor) para que pueda sentir la paz, el gozo, la contención, la protección, la seguridad, el perdón de parte de Dios.
Por eso es importante que no sólo tomemos el tiempo de alabanzas como un momento de
canciones nada más.
Salmo 92:1 “Bueno es alabarte, Jehová, y cantar salmos a tu nombre…”
Salmo 73:28 “Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien…”
b) Hay una porción espiritual para cada niño. Un regalo espiritual que el Señor desea entregar a
cada hijo. A cada niño cuando nos juntamos para darle alabanzas.
o Cuando le alabamos, Dios nos bendice.
o Cuando nos acercamos a El, El se acerca a nosotros Santiago 4:8
o Cuando venimos a El con nuestras cargas, El nos hace descansar San Mateo 11:.28
o Cuando le pedimos cosas y lo hacemos con gratitud; El se agrada Filipenses. 4:6
Podemos ayudar a que el niño experimente todo esto por medio de la música, las alabanzas.
Si el niño se encuentra con la presencia de Dios, encontrará a través de las canciones y la música la forma de soltar sus cargas y recibir así el amor abrasador de Jesucristo que todo lo cura, todo lo vence. Ese niño se sentirá atado a Jesucristo.
Como consecuencia directa ese niño seguramente prestará más atención en clase, se mostrará más abierto, estará más preparado en su mente y en su corazón para recibir la Palabra de Dios.

3- ¿QUE NECESITAMOS PROVEER NOSOTROS EN EL CULTO?
a) Atmósfera de alabanzas
El ambiente tiene que estar preparado. El niño tiene que sentir esa atmósfera a culto. Su imagen tiene que ser siempre la de una fiesta. El momento de alabar a Dios es un momento de fiesta, de alegría. El niño debe anhelar ir al culto cada vez más. ¡Debe disfrutarlo!
Santiago 5:13 - Salmo 100:4
Ingredientes para crear esta atmósfera:
Oración grupal de los maestros
Ubicación de maestros y músicos en su lugar
Música sonando
Ingredientes para conservar esta atmósfera
Trabajo en conjunto de los maestros (entre los niños) 1º Crónicas 13:3
Orden
Compromiso con el culto Esta atmósfera es un referente para el niño. Ya de lejos se distingue que la fiesta ya empezó…¡y es para no perdérsela!
b) Culto con propósito El tiempo de alabanzas debe comenzar bien festivo, alegre. Pero en algún momento del culto debemos darle guía: algo concreto y específico. Es lo que llamamos culto con propósito. El niño se lleva un mensaje claro de parte de Dios.
Esta guía la podemos transmitir tomando situaciones imaginarias o supuestas, o pasajes bíblicos por
medio de:
• Mini representaciones
• Mimos
• Gráficos
• Etc.

c) Adecuada selección de canciones
Al escoger las canciones para el tiempo de alabanzas con los niños, lo primero que tenemos que tener en cuenta es la edad de ellos. Estas tienen que ser adecuadas a las características y a la capacidad de comprensión de cada edad.
De modo general consideraremos los siguientes puntos:

CANCIONES:
• Preferentemente cortas
• Comprensibles para el niño
• Sin palabras rebuscadas
• Preferentemente sin palabras abstractas, y si las tienen enseñar su significado
• Adecuadas al momento que sentimos guiar
• Que el niño pueda tomar como su oración
• Fáciles de memorizar y reproducir
• Que se vayan renovando

Párvulos:
CANCIONES:
• Que sean muy cortitas
• Que contengan pocas palabras
• Que contengan palabras que remarquen un objetivo
• Que contengan palabras que se repitan
• Con mucho ritmo
• Apoyadas por la expresión del cuerpo y las mímicas

A medida que la edad va avanzando, las canciones van siendo más largas, con un vocabulario más rico,
sin la utilización de tantas mímicas.

CANCIONES ESPECÍFICAS PARA NIÑOS
Son las más adecuadas, especialmente para los más pequeños, ya que buscamos tengan las características anteriormente nombradas. Son más fáciles de comprender e interpretar.

CANCIONES COMUNES A TODA LA IGLESIA
Es bueno que los niños canten también aquellas canciones con las cuales la iglesia alaba a Dios, ya que
los hace sentir parte del mismo cuerpo. Además al estar reunidos en el culto congregacional podrán sentirse seguros al interpretarlas.
En este caso hay que hacer una selección correcta de las canciones y considerar los puntos antes nombrados.
Es bueno tomar los estribillos, si la canción es muy extensa o compleja.
También a tener en cuenta es la respuesta del niño frente a dichas canciones, ya que buscamos éste las pueda disfrutar y hacer suya la letra.

LA CANCION DE ACUERDO A LOS DIFERENTES MOMENTOS EN EL CULTO
Debemos prestar atención a la clasificación de las canciones cuando nos referimos a los distintos momentos en el culto.

Canciones rápidas y movidas: nos ayudarán en el tiempo de alabanzas, donde expresamos gozo y libertad.

Canciones lentas: nos ayudarán en los momentos de cercanía con el Señor, para expresar nuestro amor y lo que sentimos por Él.
En el caso de los más pequeños, es aconsejable hacer lenta alguna canción un poco más movida quizá, ya que luego de este momento breve, volveremos a alabar con todas las fuerzas

Canciones adecuadas al momento:
• De reconocimiento de la persona de Cristo
• De agradecimiento por lo que es Cristo y por lo que recibimos de El
• De ofrenda, manifestando lo que traemos para entregar al Señor
• De formación en la alabanza, que nos enseñan la forma de alabar
• De expresión del corazón, que muestran como nos sentimos
• De afirmación de verdades en todo lo que Dios nos promete
• ¡¡Stop!!! Son aquellas canciones con las cuales debemos tener cuidado, porque son las de vocabulario abstracto, complejo y de difícil interpretación.

Algunos consejos:
Duración de los cultos: varía según la edad, la madurez del grupo y la respuesta. No muy extensos, Preferentemente cortos. Es preferible 10 minutos donde el culto sea real, y no 40 minutos donde sólo es un entretenimiento o no llega al corazón de los niños.
División por edades: es aconsejable separarlos, ya que se puede adecuar las canciones, las mímicas., los objetivos, las necesidades.
Concentrados en un solo grupo: si no es posible la división por edades, en el momento de la respuesta en el niño agruparlos guiados por un maestro. Escoger canciones más neutras en cuanto a la
edad.

4- ¿COMO DEBE SER NUESTRA ALABANZA?
“Alabadle conforme a la inmensidad de Su grandeza” Salmo 150: 2
No sólo es importante que alabemos el nombre del señor, sino que tenemos que tener en cuenta la calidad.
Hablamos de calidad porque nos estamos refiriendo Dios. Y no sólo nos manda que le alabemos, sino que debemos hacerlo conforme a la riqueza Suya.
El niño necesita ser ayudado para aprender a estar en la presencia de Dios.
El niño necesita ser ayudado para aprender a dar a Dios el culto que El merece y desea recibir.
Para poder brindar esa ayuda al niño necesitamos nosotros conocer el corazón de Dios, y así conocer Su voluntad y Su deseo.
Vamos a hablar del culto graficándolo por medio de un triángulo.

ADORACIÓN
Es el momento de mayor cercanía con el Señor, el más profundo. Este tiempo surgirá
espontáneamente, Surgirá como respuesta a Su voz. Nace el deseo genuino de amarle,
rendirnos, entregarnos… Es un tiempo de quietud, de sinceridad, de apertura del corazón….

Jeremías 7:22-23
Cuando el niño aprende a escuchar la voz de Dios en su interior, viene la revelación de Dios mismo, y esa realidad de pertenencia.
El mismo Espíritu santo trae esa exhortación al corazón a caminar en la rectitud de Su Palabra.
Dios manda que cada uno de sus hijos escuche Su voz, y ande en sus caminos.
Ya no sólo se trata de que el niño aprenda a alabar a Dios, sino que aprenda a estar en la
quietud de Su Presencia y a disponer su ser entero como para percibir la voz del Dios Trino hablándole
personalmente.
El niño recibe un mensaje claro de parte de Dios.
Cuando es la voz de Dios hablando al corazón, nunca se borrará. Esto marcará la diferencia entre creyentes rutinarios en cuanto al culto y creyentes conocedores del Ser de Dios. Y
comienza en la niñez!

VOZ DE DIOS
Este es el tiempo para formarlos, para enseñarles como debemos presentarnos delante de Dios,como os acercamos a Su presencia, que desea El recibir.
Es el tiempo donde se rompen dentro del corazón del niño muchas cosas. Es el tiempo dondelas vendas comienzan a caer.
Deuteronomio 6:5 - Salmo 150:2 - Salmo 145:3 - Salmo 119:7 - Salmo 100:4 - Salmo 66:2 -
Levítico 22:29

ALABANZA
Para que pensemos:
• A veces guiamos a los niños a adorar a Dios, cuando las vendas no cayeron todavía.
• A veces deseamos que el niño escuche la voz de Dios, cuando nosotros no dejamos de hablar.
• A veces enseñamos a dar culto a Dios, donde no hay espacio para escucharle a El.
• A veces transmitimos una alabanza no de acuerdo a la “inmensidad de Su grandeza”, sino a lacantidad de nuestras fuerzas.
• A veces enseñamos a centrarnos en como le damos nuestro culto a Dios, y no en como El desearecibirlo.

PUBLICADO ORIGINALMENTE POR http://www.riosdevida.com/contenido.php?id_contenido=286



0 comentarios:

Publicar un comentario

Agradezco tus comentario!!